LA ANEMIA VITAL. Cuando el Miedo supera al Coraje.

Una cosa es tener miedo y otra que el miedo te tenga a ti.




EL MIEDO ES UN DESEO AL REVÉS.

Lo interesante del miedo es descubrir de qué nos informa. Nos empeñamos en negarlo, ocultarlo, disfrazarlo pero sobre todo etiquetarlo como emoción negativa, frustrante o paralizante. El miedo lleva consigo la misma energía que el coraje. Son caras de la misma moneda. El miedo (real o imaginario) sostenido en el tiempo nos provoca ANEMIA VITAL.

El miedo suele surgir cuando quieres empezar algo, cuando te enfrentas a situaciones desconocidas, ya sea crear una empresa, tras un divorcio, cuando eres padre, …en definitiva cuando rompes la famosa “zona de confort”.

Es importante que le prestemos atención cuando aparece para comprender si es un miedo real (para superarnos) o imaginario (aprendizajes erróneos).

¿Qué puedes hacer?. Ante todo no tengas prisa. Pasos cortos pero seguros.


1. Para hacer lo que de verdad te apasiona, para tener el estilo de vida que siempre has querido, para superar momentos o para demostrarte a ti mismo algo, el miedo aparece como un “aviso”. Te sitúa ante lo que estás pensando Si cuando imaginas aquello que quieres conseguir te emocionas positivamente, te sientes lleno de fuerza e ilusionado ten por seguro que ya has dado un primer paso importante para saltar aún y con tus miedos. Miedo desde la prudencia no desde la inconsciencia. Sólo es un aviso.


2. Recopila información. Tener una adecuada información sobre lo que quieres hacer o por donde quieres pasar, es un buen entrenamiento para darte cuenta de si es lo que de verdad quieres o puedes. La realidad no hay que negarla ni disfrazarla. Lo que “querer es poder” es un slogan que hace errar, confundir y hasta llevar a la ruina a las personas. Habla con profesionales.


3. Cuestiónate con humildad y la máxima realidad tus miedos. No tomes decisiones con estados de ánimo negativos. Mantén tu mente fuerte, enfocada y atenta. Aprende, observa y medita.


4. Aléjate de las personas que te motivan en exceso tanto como las que te “deprimen” o desmoralizan. Un exceso de ambos estilos, si no está sustentado en tu verdad mental y económica puede ser un error de grandes dimensiones.


5. Rodéate de personas “vitamina” aquellas que son resistentes, que resuelve, que se implica, que te ayudan y orientan y que consiguen lo que se proponen. Son valientes pero no ponen en peligro lo importante de sus vidas, ni siquiera a ellas mismas. Pregunta, observa, escucha y aprende como lo hacen.


6. Comprométete y ten siempre presente que eres una persona con recursos naturales para la adaptación y la superación. Si las cosas no salen como planeabas, te adaptarás y saltaras por encima de la frustración cuando sepas que nada es eterno y que las cosas pasan. No todo sale a la primera ni a la segunda.


Como ejercicio mental, Ayúdate de la visualización “disociada”.

“Imagina delante de ti una pantalla de cine y recrea imágenes, sonidos, olores, colores…que tengan que ver con lo que has decidido empezar. Repítelo una vez cada día durante una semana. Date consignas positivas y en el tiempo de verbo “presente”. Como si ya lo hubieses conseguido y observa que pasa en ti.

Al finalizar la escena de tu película futura, sonríe. Si sonríes tu cerebro entenderá que quieres que suceda y te acercará recursos y “señales” nuevas”

Con 5 minutos será suficiente. Recréalo de forma relajada, en un lugar y momento tranquilo.

Si consigues visualizarlo durante 21 días habrás reducido la química que segrega el cerebro ante la ansiedad (adrenalina y cortisol) que surge ante lo nuevo o imprevisto y te proveerá de la química de la felicidad (serotonina, dopamina, endorfina y oxitocina) que te potencia para ir adelante con ganas, fuerza y coraje.

35 vistas

© Copyright 2020- Clara Núñez - Todos los derechos reservados. Aviso legal y protección de datos.

  • Icono negro LinkedIn
  • Negro Twitter Icono
  • Black Instagram Icon